Día de decisiones. Después de una semana culturalmente hablando muy saludable (6 conciertos en seis días) me he acordado de que era momento de volver a pensar responsablemente. Quería salir a buscar trabajo, para ello tenía que saber mi horario para este semestre, que dependía del visto bueno de mi tutora...un hilo que no acababa por mucho que estirara.
Estas decisiones no tan trascendentes han traído consigo otras de más calado como, por ejemplo, qué hacer después de vivir un año en Copenhagen. Al final, creo que volveré a Valencia. Tendré que aprender catalán e intentar no olvidar el poco inglés que sé. Ya podríamos hablar esperanto, como algunos están intentando hacer en esta ciudad.
Si se os ocurren alternativas para la vida post-erasmus, por favor, acudid a los comentarios. Solo tened en cuenta que no puedo ni volver de Erasmus, ni conseguir una Séneca ni una Sócrates. Si algún aventurero se apunta a trabajar por unos meses en un país desconocido, que me lo haga saber.
2 comentarios:
Hola. ¿De dónde has sacado la foto del esperanto?
Es uno de los varios carteles que están colgados por Copenhagen. Están en danés así que no sé si es una charla sobre esperanto o un curso de esperanto.
Publicar un comentario