14.1.08

Ley de Murphy

Sé que me propuse evitar listas de año nuevo, esas que se piensan con el objetivo de mejorar, en la medida posible, nuestro bienestar. Pero es imposible. Y lo es, supongo, porque estoy de exámenes, periodo en el que, sin quererlo, uno piensa más que nunca en los planes de futuro. Que si voy a leer más libros, que si voy a viajar más, que si voy a actualizar más a menudo mi blog, etc. La explicación puede ser doble: por un lado, pensando en el futuro nos motivamos inconscientemente para estudiar, aprobar y tener el tiempo (y la consciencia tranquila) para hacer todo lo que nos proponemos; por otro lado, alejamos por un rato la cabeza de los libros.

El problema es que, en mi caso, no dejo de pensar, por un lado, en esos planes idealistas que luego, seguramente, no haré. Por otro lado, no paro de imaginarme cómo serán los que sí van a tener lugar como, por ejemplo, la visita de Irenikuss a mitad de Febrero o la primera fiesta Danesa-Erasmus en mi pequeño piso.

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